Se cortan apróximadamente de medio centímetro de grosor y en diferentes figuras con cortadores de galletas. Puede complementarse cortando rebanadas de pan con las mismas figuras y tostándolas.
Se ponen todas juntas y así al niño le será más divertido comerlas. Las rebanadas de carnes frías pueden dorarse un poco y sazonarse con Salsa Catsup (les dará un sabor dulzón que a los niños les encanta. Con los sobrantes de los recortes se preparan huevos revueltos para los papás.